Porque no solo es suficiente poner un papel con la certificación, tú debes saber de qué manera son probados los cascos SHAFT para brindarte la mejor protección. Las siguientes son las pruebas de laboratorio que son realizadas a nuestros productos y así certificar la seguridad de los cascos SHAFT.
ABSORCIÓN DE IMPACTO
Evalúa la capacidad del casco para reducir la energía de un golpe en caso de accidente. Para ello, el casco es sometido a impactos controlados en diferentes zonas, con el fin de verificar que puede disipar la fuerza y proteger la cabeza del usuario.


EXTENSIÓN DE LA CORAZA
Medidas mínimas que debe tener un casco para cubrir la cabeza.
PENETRACIÓN
Evalúa la capacidad del casco para resistir objetos que puedan impactarlo con fuerza. El objetivo es verificar que la estructura del casco impida que estos elementos atraviesen y lleguen a la cabeza del usuario.


EVALUACIÓN DEL PRODUCTO
Se verifica que las indicaciones de uso del producto estén correctas y sean verídicas.
RIGIDEZ
Evalúa la resistencia estructural del casco frente a fuerzas externas. Su objetivo es verificar que mantenga su forma y no se deforme de manera que comprometa la protección del usuario


VISIÓN PERFIFÉRICA
Ángulos mínimos que debe tener un casco en la apertura del visor, tanto horizontal como verticalmente, para corroborar que la visión no se vea perjudicada en ningún momento.
RESISTENCIA SISTEMA
DE RETENCIÓN
Evalúa la seguridad del sistema de sujeción del casco. Su objetivo es asegurar que el casco permanezca correctamente ajustado y no se desprenda ante una fuerza o impacto.


ACONDICIONAMIENTO
Evalúa el comportamiento del casco frente a diferentes condiciones ambientales. Su objetivo es asegurar que mantenga sus propiedades de protección y desempeño a lo largo del tiempo, incluso bajo variaciones de clima y uso.
















